¿Otro blog? Pues sí…

En serio: ¿Realmente necesita este mundo otro blog? Y, más concretamente, ¿un blog de Alberto Bravo? No tengo respuesta. Otra cosa sería presunción… Este modesto proyecto solo pretende compartir experiencias y sugerencias, servir de encuentro para quienes desean contrastar sus opiniones sobre diversos focos de la cultura contemporánea. Pertenezco, y siendo muy generoso, a la generación anterior a los millennials, cuando cosas como la música, las películas o los libros eran algo más que entretenimiento. Importaban. Eran casi una forma de vida.

Alberto Bravo

Aquellos eran tiempos en los que internet no se había convertido en algo extremadamente vulgar, tiempos en los que, como cantaba Tom Waits, la emoción no estaba en el hallazgo, sino en la búsqueda. Conocer más sobre un músico, sobre una canción, sobre un cineasta, ese secundario tan fascinante de una película o los orígenes de un novelista que te entusiasmó.

Son muchos años, seguramente demasiados, ejerciendo la extraña y desconcertante profesión de periodismo. Sirva este blog ahora como punto de encuentro entre amantes de la cultura popular, un sitio en el que contrastar opiniones e ideas. ¿Y cómo? Utilizando, entre otras cosas, una fórmula tan vieja como excitante: las listas. Porque también hubo un tiempo en los que una generación seguía con interés aquellos «ránkings» sobre las películas más importantes de una década, o los mejores guitarristas de todos los tiempos, o las mejores novelas de tal o cual siglo… Múltiples listas que provocaban enfados, debates y discusiones casi encarnizadas. Contrastes sanos casi siempre, antes de que el anonimato de la red propiciara los malos modos, el pésimo gusto y un egocentrismo muy próximo a la enfermedad.

Son momentos difíciles para el placer de la conversación y la reivindicación de referentes, de hombres y obras que marcaron el poderoso viaje desde la cultura moderna hacia la cultura contemporánea. Por eso, este blog nace con el motivo de compartir y, si llegara el caso, mostrar a los curiosos qué cosas podrían interesarles si es que no las conocen ya. El hallazgo como valor inicial de una obra.

No se trata de hacer nostálgicos e improductivos viajes al pasado, sino de defender y estimular el placer de conocer o «revisitar». Y discutir, si llegara el caso.

Hablemos de Elvis, Bob Dylan, Rolling Stones, Wilco, Eric Clapton, Django Reindhart, Duke Ellington, Miles Davis, John Ford, Francis Ford Coppola, Martin Scorsese, Clint Eastwood, Dennis Lehane, Raymond Chandler, Francis Scott-Fitzgerald, Victor Hugo, Paul Auster, David Simon, Larry Bird, Michael Jordan, LeBron James, Leo Messi, Zinedine Zidane, Metal Gear, Sid Meier, The Wire, Breaking Bad, The Office… Ellos son actores secundarios de nuestras vidas, a veces tan importantes o más que los principales, gente que merece algo más que la frialdad de un impersonal y rutinario «me gusta».

Sean todos bienvenidos.

Alberto Bravo.